Prof. María E. Romero
¿Qué es pensar?. Los seres humanos, por lo general, no nos formulamos esta pregunta, solo estamos inmersos en la tarea del “pensar”. A menudo nos definimos como “seres pensantes”, pero casi nunca nos detenemos a pensar acerca del “pensar”, a meditar sobre el significado que este término encierra.
De igual manera, cuando tratamos de dar respuesta a la interrogante anteriormente planteada comúnmente recurrimos a los que otros han dicho con respecto al tema, en lugar de intentar formular un concepto, tarea que, por cierto, se perfila un tanto complicada. Es así como, a través del presente análisis, trataremos de encontrar el significado del término “”pensar” basándonos en las ideas propuestas por Heidegger, para luego aproximarnos al enunciado de una definición propia.
Etimológicamente, la palabra “pensar” proviene del latín “pensare”, que significa “pesar”. En este sentido, “pensar” se asocia con términos tales como reflexionar, meditar, evaluar, considerar, entre otros, para hacer referencia a habilidades inmanentes al pensamiento como facultad del ser humano.
En relación a la facultad de pensamiento, Heidegger afirma que “nosotros únicamente somos capaces de pensar aquello que nos gusta, aquellos a lo que estamos afectos en tanto que lo dejamos venir, aquello que es tomado en consideración”. Igualmente señala que “lo que da que pensar” no es en modo alguno algo que empecemos estableciendo nosotros, De estas ideas se puede deducir que existen detonantes del pensamiento, y esos detonantes están representados por aquellos estímulos que nos rodean, que despiertan nuestro interés y captan nuestra atención, es decir, que nos llevan a pensar.
No obstante, Heidegger considera que el hombre puede tener la posibilidad de pensar, pero esta posibilidad no garantiza que sea capaz de hacerlo. Según este autor, “hasta ahora no hemos entrado en la esencia propia del pensar”. En lo que respecta a este planteamiento, es importante destacar que Heidegger no está manifestando que los seres humanos no piensan, más bien está señalando que hasta el momento no han pensado de un modo propio.
Tratando de buscar argumentos que expliquen o den razón del por qué no pensamos de un modo propio, Heidegger señala como principales causas el descuido y la negligencia del hombre. También señala que esta falta debería ser corregida por medio de unas medidas adecuadas que se apliquen al ser humano.
Ahora bien, ¿Cuáles son esas medidas?
Heidegger sugiere que tenemos que estar preparados para “aprender el pensar”.
Y ¿Cómo aprendemos el pensar?
De acuerdo con este autor, lo que quiere decir “nadar” no lo aprendemos de un tratado sobre la natación; lo que quiere decir “nadar” nos lo dice el salto al río. En síntesis, a “nadar” se aprende nadando, hecho que no sólo denota disposición sino también acción. En relación al “pensar”, este autor señala que llegaremos a aquello que quiere decir “pensar” si nosotros, por nuestra parte, pensamos; y que aprendemos a pensar cuando atendemos a aquello que da que pensar. Esto significa que a “pensar” aprendemos pensando sobre lo que en nuestro entorno es preocupante o debe ser considerado.
Como puede apreciarse, el “pensar” lleva implícita la acción, y lo observamos en el hecho de que no podemos quedarnos en la sola percepción de aquello que nos da que pensar, es también necesario reflexionar sobre la manera en la que podemos ocuparnos de ello, bien sea para reforzarlo (en caso de ser positivo), transformarlo o extinguirlo (si es negativo), según sea la relación que guarde con nuestra esencia de seres humanos. Desde esta perspectiva, el “pensar” trasciende el plano de las ideas para llegar a la realidad, donde las mismas se materializan.
Partiendo de las premisas anteriores, llegamos a lo que Heidegger considera como el rasgo fundamental que hasta el presente ha caracterizado el “pensar”, esto es la “representación”. Al respecto este autor señala: “El pensar aporta lo presente llevándolo a la relación que tiene con nosotros, lo restablece refiriéndolo a nosotros. La presentación es por ello representación”.
En atención a estas ideas, el pensar es considerado como aquello que nos permite percibir, interpretar y representar en nuestra memoria el mundo que nos rodea y el tiempo en que vivimos, a partir de la relación con ese espacio y ese tiempo en el que estamos inmersos.
De acuerdo con Heidegger, el hecho de que hasta ahora el pensar descansa en el representar se debe a la historia acontecida, al curso entero de la historia como presencia, es decir, como suceso. En otras palabras, esto se debe a lo que a través de la historia hemos heredado, a los hechos que se han establecido como verdades, y que al asumirlos como tal, influyen de una u otra forma en la representación que elaboramos del mundo.
Quizás sea esta la razón por la que Heidegger concluye afirmando que “todavía no pensamos de un modo propio”, y deja abierta la interrogante: ¿Qué quiere decir pensar?, a fin de que continuemos reflexionando y meditando sobre ello.
Para Heidegger, “el presente que prevalece en el estar presente es un carácter del tiempo. Pero la esencia de éste no se deja aprehender por medio del concepto de tiempo heredado de la tradición.” Esto quiere decir que el presente guarda relación con el pasado, con el devenir histórico, pero no puede ser absorbido por éste. El presente es el mundo con todo lo que el mismo “da que pensar”, y es aquí donde Heidegger nos exhorta a “pensar de un modo propio”, ya que ello determinará si continuamos apegados al pasado o si en definitiva decidimos cambiar el curso de la historia, decidimos cambiar la realidad del presente con miras hacia el porvenir, siendo necesario asumir un pensamiento ligado a la acción.
Partiendo de la premisa de que el “pensar” lleva implícita la idea del “actuar”, cabe preguntarnos si en nuestro tiempo, que por cierto da mucho que pensar, estamos aplicando lo que Heidegger denomina “el pensar de un modo propio”. ¿Pensamos de un modo propio cuando en el desenfrenado afán por el progreso creamos productos, artefactos implementos, maquinas, herramientas, en fin objetos, sin detenernos a reflexionar sobre el impacto que las mismas pueden tener sobre el género humano y su hábitat natural?, ¿Pensamos de un modo propio cuando la ambición desmedida por el poder nos lleva a destruirnos unos a otros a través de una de las plagas más terribles creadas por el hombre, la cual ha llamado “guerra”? ¿Pensamos de un modo propio cuando creamos para la destrucción?...evidentemente no, y no se trata de que no pensemos, es que no estamos pensando de un modo propio.
Si comparamos estas ideas con lo manifestado por Hölderin, citado por Heidegger, podríamos deducir algo interesante. Dice Hölderin en un esbozo de himno:
"Un signo somos, sin interpretación
sin dolor estamos nosotros y
casi hemos perdido la lengua en lo extraño"
De este planteamiento se deduce que cuando no pensamos de un modo propio carecemos de “dolor”, que para efectos del presente análisis denominaremos “conciencia”, destacando de esta manera un rasgo del “pensar de un modo propio”, el “pensar con conciencia”.
Por otra parte, en un verso de las estrofas tituladas “Sócrates y Alcibíades”, Hölderin expresa:
“Quién pensó lo más profundo, éste ama lo más vivo”
A partir de este verso podemos inferir que “el pensar de un modo propio” no puede estar solamente confinado a los límites de la razón, guarda también relación con el plano del sentir del ser humano, el dominio de las emociones, de los sentimientos, que también pueden influir y determinar “el pensar”.
Para concluir, a pesar de que Heidegger deja abierta la interrogante sobre el significado del pensar, es mucho lo que podemos obtener de las ideas planteadas por este autor para aproximarnos a una respuesta a esa pregunta. En tal sentido, “el pensar” puede ser considerado como una facultad para interpretar, comprender y representar el mundo, como un medio para relacionarnos con el mundo y como una forma de actuar sobre el mundo. Pero no se trata solo de “pensar”, es necesario meditar sobre “el pensar”, a fin de que aprendamos a “pensar de un modo propio”, cabe decir, pensar con conciencia.
Fuente Consultada:
Heidegger, M. (s/f). ¿Qué quiere decir Pensar?
Disponible en http://www.heideggeriana.com.ar/textos/decir_pensar.htm
[24/09/2011]
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